Todos los tratamientos se realizan en tu domicilio, adaptados a ti y a tu entorno. Estas son las áreas en las que puedo ayudarte.
Técnicas dirigidas a mejorar la función respiratoria: facilitar la eliminación de secreciones, trabajar la capacidad pulmonar y reducir la sensación de fatiga en el día a día.
Puede ayudar en procesos respiratorios crónicos, tras ingresos hospitalarios o cuando la dificultad para respirar limita la actividad diaria. Al realizarse en casa, evita desplazamientos que en estos casos suponen un esfuerzo importante.
La articulación temporomandibular (ATM) conecta la mandíbula con el cráneo. Cuando no funciona bien puede provocar dolor al masticar, chasquidos, bloqueos, tensión mandibular o dolor de cabeza.
El tratamiento combina terapia manual y ejercicios específicos para aliviar el dolor y mejorar la movilidad. Es una especialidad poco habitual, y más aún a domicilio.
Orientada a personas mayores: trabajar la movilidad, el equilibrio y la fuerza para mantener la autonomía en las actividades del día a día. En casa puedo valorar el entorno real (escaleras, pasillos, baño) y adaptar el trabajo a él.
Recuperación del movimiento, la fuerza y la confianza tras una lesión, una cirugía o un periodo de inactividad. El objetivo es que vuelvas a tus actividades habituales de forma progresiva y segura.
Tratamiento de lesiones musculares, articulares y óseas: esguinces, contracturas, tendinopatías o recuperación tras fracturas. Combina terapia manual y ejercicio adaptado a cada fase de la recuperación.
Abordaje de dolores y molestias musculoesqueléticas del día a día: dolor de espalda, cervicales, sobrecargas o rigidez. Una valoración individual permite orientar el tratamiento a tu caso concreto.
Programas de ejercicio personalizados, enseñados y supervisados en tu casa. Son una parte esencial de mi método: tras la valoración, te recomendaré ejercicios adaptados para continuar el proceso de recuperación entre sesiones.
No hace falta que lo sepas tú: cuéntame qué te ocurre y te orientaré sin compromiso.